En el día de hoy vamos a ver los útiles que necesitaremos para componer nuestra escena y el lugar que montemos como “set” de fotografía. Podéis ver las anteriores entradas dedicadas a este tema: Fotografiando nuestras miniaturas parte 1, donde trato los distintos tipos de cámaras más adecuadas; Fotografiando nuestras miniaturas parte 2, donde explico como debemos configurar los parámetros mínimos para asegurarnos una buena toma; y Fotografiando nuestras miniaturas parte 3, donde paso a analizar todo el material fotográfico que podremos necesitar.

Lo primero que necesitaremos es una mesa o lugar despejado donde hacer las fotografías, suficientemente grande para disponer todos los elementos cómodamente.

Fondo: Aquí disponemos de múltiples opciones, desde cartulinas de colores, telas, fondos profesionales de fotografía, fondos que preparemos e imprimamos nosotros con photoshop… Casi cualquier cosa que sirva para ponerla detrás de nuestra figura y que no quede eclipsada por el. Yo personalmente uso cartulinas de colores ya que es barato, fácil de reponer y podemos disponer de multitud de colores. A mi un color que me gusta mucho para este fin es el gris, ya que apenas altera los colores como pasa con el blanco y el negro y deja ver muy bien la pieza, luego ya estaría alguno de color que jugando con los de la figura, la resaltase, por eso digo de disponer de varios tonos.

Focos: Lo usual son dos focos que nos iluminen bien la escena des de una posición elevada y, uno en cada lado. Yo uso dos del Ikea que permiten gran personalización a la hora de su colocación, ademas de no ser nada caros. Yo tengo de este tipo aunque en color gris plateado: Lampara tertial.

Bombillas: Tenemos que tener una luz potente, como ya dije a la hora de configurar la cámara, la ISO debe estar a 100, aunque sea el valor de como está la luz “real” nos daremos cuenta que la escena está muy oscura, de ahí que tengamos que jugar con otros parámetros y cuando menos los “forcemos”, mejor. También es importante señalar que la luz tiene que ser igual o parecida a con la luz que pintemos, así obtendremos una toma muy parecida cromaticamente a lo que hemos echo.

Nota sobre el tema de los focos y las bombillas: delante de la bombilla es altamente recomendable poner un papel pegado a la pantalla de la lampara ya que así conseguiremos una luz difusa que iluminará la figura pero ni la quemará ni creara unas sombras “duras”. Con un simple folio es suficiente, cuando os dispongáis a hacer la foto y pongáis el papel delante veréis la diferencia y la mejora.

Reflector: Esto es algo que por mi experiencia no recomiendo, pero mucha gente usa y les gusta el resultado. Aunque el nombre sea muy rimbombante, realmente un reflector lo podemos hacer con un trozo de cartón pluma blanco, cartulina… este se dispondrá por delante de la figura, fuera de la toma inclinado para que la luz rebote en el e ilumine la figura un poco por abajo. A mi personalmente no me gusta ya que “contamina de luz” las zonas bajas de la figura que deben estar en sombra, cambiando y tergiversando lo pintado.

Caja de luz: Este es un elemento que no uso pero tiene su utilidad y más si no disponemos de un lugar fijo donde hacer las fotos, este suele ser una especie de caja con las paredes en un plástico semi traslucido blanquecino. El fondo y la figura se colocan dentro y las lamparas a los laterales, el plástico con el que están echos ya hace de difusor de la luz, logrado una perfecta iluminación. Hay opciones en el mercado e incluso tutoriales por internet donde enseñan a fabricarse uno, así que es una excelente opción.

Os dejo la fotografía que encabeza la entrada, este es el micro estudio de fotos que yo tengo, aquí podréis ampliar la foto y verlo todo bien: