El eco, la influencia, la actualidad… Cuando se mide a un artista como Mucha, todas estas palabras cobran doble sentido, es el paradigma del virtuosismo, es también el prototipo de pintor que muchísimos desconocen hasta que ven su obra. Su trabajo está tan adherido a los recuerdos que es imposible no haber visto de refilón una obra suya o inspirada por su trabajo.

He tenido el gusto de ver en directo el arte de este eslavo que revolucionó la modernidad. Alphonse Mucha a golpe de lápiz y pincel, transformó todo su entorno, creando una manera de entender la belleza desconocida hasta que el la re-interpreto. Fue y es el cartelista de referencia además de un pintor ciclópeo que, con Slav Epic, demostró hasta donde podía llegar su arte. Las ondas de su talento todavía están vivas en el mundo de la ilustración y si no, que se lo pregunten a Adam Hughes, W. M. Kaluta o P. Craig Rusell, por poner unos pocos ejemplos de ilustradores que no se han resistido ha homenajear a Mucha en sus cómics o portadas.

Si alguna vez tenéis la oportunidad de visitar Praga, podéis hacer un alto en el camino y contemplar la Slav Epic en todo su grandioso esplendor.

Alexis Calvo